Te descubrí entre libros y poemas
Risueña, enamorada, dueña
Silente, segura y mujer
Emperatriz de versos y quimeras
De tardes con olor a café y óleo
Con el amor desperezándose en tu sonreír
Y tu mirada en cuarto menguante
Con tú paz sutil y callada
Mientras órbitas cerca de mi
Mientras me amas...