Te pasaste de imaginativo con los usos del teléfono.
Probablemente esas urracas de tu relato una vez que saliste de esa oficina lo usaron personalmente en modo vibrador...
Yo soy escritor nato. Desde la escuela elemental escribía en el periódico mural y después hice a los 13 años de edad mis primeros guiones y artículos para editoriales locales.
Cuando escribo una novela y no encuentro un nombre para un personaje en específico, le pongo provisionalmente Juan Pérez, o Silvia López, o algo así.
Conforme avanza la novela, el nombre 'aparece' por si solo. Nunca me ha fallado.