CarlGustavWar
Escribano
Hoy en día se encuentra en boga el hecho de pensar que el deseo de leer libros impresos en papel tiende a morir, esto principalmente derivado de que ha surgido una revolución producto de la era informática, donde el ciber-espacio y las nuevas nubes virtuales parecen cubrir el nuevo aspecto de la realidad. Tendemos a dirigirnos a un mundo al estilo de la película de Matrix, donde nuestras circunstancias parecen tendientes a circunscribirse a una realidad virtual. Por otro lado, el mundo material en el cual vivimos se encuentra en situación de peligro de extinción debido a los males que el ser humano ha generado como sub-producto, como la gran contaminación de nuestros espacios naturales o espacios verdes como suelen llamarle ahora; debido a ello se hace sumamente necesario adoptar medidas para ahorrar todo lo que podamos para evitar generar mayores daños ecológicos, y uno de esos, es evitar o disminuir en lo posible la tala de árboles para producir hojas de papel para escribir, que muy bien podemos sustituirlas por paginas electrónicas, como fundamento de todos los nuevos libros, revistas y artículos de interés, que muy bien podemos publicarlos mediante los nuevos sistemas de publicación dejando atrás todos aquellos medios impresos en papel, que antes nos eran imprescindibles.
No obstante, todavía hay muchas personas que por costumbre o falta de adaptación a nuevos hábitos se sienten muy poco dispuestos a asumir las nuevas tecnologías en sus procesos de lectura habitual y formación académica o profesional, pero como esto se considera una cuestión generacional se espera que en los próximos años las nuevas generaciones que crecen con un aparato electrónico entre sus manos, pasen a convertir al libro impreso en un nuevo ejemplar para ser visto solo en museos. Pero mientras se produce éste movimiento transitorio de hábitos, ambos habrán de seguir conviviendo. lo mismo también habrá de suceder en otros ámbitos de la vida cotidiana, como el acceso y uso de las redes bancarias, que todos los nuevos movimientos del dinero nos llevan a suponer que las actuales redes bancarias físicas y el manejo del dinero en físico, están siendo sustituidas en su uso por el nacimiento de nuevas agencias bancarias virtuales y el nacimiento de nuevas plataformas seguras para el manejo del dinero de forma virtual para transferencias, pagos de servicios y compras, por lo cual el uso de dinero mediante papel o metal también habrá de ser sustituido poco a poco por solo sistemas virtuales, y con ello los males ecológicos que genera .
El movimiento de la nueva conciencia ecológica sobre el cuidado del medio ambiente, nos conduce a todos a dirigirnos necesariamente en esa dirección. Ya no es solo algo que hacemos por moda, sino que se hace absolutamente necesario cuidar de nuestro espacios-existenciales si de verdad como especie deseamos sobrevivir a la nefasta predicción apocalíptica de la muerte de nuestro planeta con todas sus formas de vida. De tal manera que, no solo es cuestión de gusto, sino también un asunto que implica la vida o muerte de todo lo que conocemos, y los seres que supuestamente amamos y con quienes nos relacionamos.
Por otra parte, el surgimiento de una gran cantidad de empresas que funcionan en el mundo cibernético o virtual, incluyendo las nuevas editoriales han comenzado a luchar por la supremacía de unas sobre otras en la búsqueda de nuevos escritores que abarquen temas de gran interés del público que ansia nuevas e interesantes informaciones o distracciones. Y así comienzan a perfilarse desde hace algunos años esos nuevos escritores, que utilizan un lenguaje más fresco y adecuado al nuevo mundo del ciber-espacio, la producción de artículos o libros adaptados a las necesidades o deseos de los nuevos lectores. Procuran mostrar el mundo desde una nueva perspectiva, con nuevos diseños de presentación y todo adaptado para cubrir el paisaje del mundo virtual, de una manera que logre captar la atención y atrapar a los nuevos lectores, y si es posible hacerlos adictos a sus escritos en blogs u otros nuevos sistemas de información parecidos.
Conclusión
Es por todo ello, que en la lucha del libro de papel contra el electrónico, apostamos a éste último, que tiende a ganar la partida, pues tiene casi todo a su favor. No obstante, siempre habrán bibliófilos que habrán de añorar el olor de las páginas de un libro físico, el poder sentir su textura, y dejar entre sus páginas distintos marcadores, o también el deseo de marcan con un resaltador alguna frase escrito, o escribir a las orillas de algunas páginas para comentar alguna idea o realizar algún comentario, forrar o empastar el libro a su gusto particular, entre otras cosas. Pero suponemos que esos antiguos hábitos también habrán de conseguir sus sustitutos entre las nuevas tecnologías.
No obstante, todavía hay muchas personas que por costumbre o falta de adaptación a nuevos hábitos se sienten muy poco dispuestos a asumir las nuevas tecnologías en sus procesos de lectura habitual y formación académica o profesional, pero como esto se considera una cuestión generacional se espera que en los próximos años las nuevas generaciones que crecen con un aparato electrónico entre sus manos, pasen a convertir al libro impreso en un nuevo ejemplar para ser visto solo en museos. Pero mientras se produce éste movimiento transitorio de hábitos, ambos habrán de seguir conviviendo. lo mismo también habrá de suceder en otros ámbitos de la vida cotidiana, como el acceso y uso de las redes bancarias, que todos los nuevos movimientos del dinero nos llevan a suponer que las actuales redes bancarias físicas y el manejo del dinero en físico, están siendo sustituidas en su uso por el nacimiento de nuevas agencias bancarias virtuales y el nacimiento de nuevas plataformas seguras para el manejo del dinero de forma virtual para transferencias, pagos de servicios y compras, por lo cual el uso de dinero mediante papel o metal también habrá de ser sustituido poco a poco por solo sistemas virtuales, y con ello los males ecológicos que genera .
El movimiento de la nueva conciencia ecológica sobre el cuidado del medio ambiente, nos conduce a todos a dirigirnos necesariamente en esa dirección. Ya no es solo algo que hacemos por moda, sino que se hace absolutamente necesario cuidar de nuestro espacios-existenciales si de verdad como especie deseamos sobrevivir a la nefasta predicción apocalíptica de la muerte de nuestro planeta con todas sus formas de vida. De tal manera que, no solo es cuestión de gusto, sino también un asunto que implica la vida o muerte de todo lo que conocemos, y los seres que supuestamente amamos y con quienes nos relacionamos.
Por otra parte, el surgimiento de una gran cantidad de empresas que funcionan en el mundo cibernético o virtual, incluyendo las nuevas editoriales han comenzado a luchar por la supremacía de unas sobre otras en la búsqueda de nuevos escritores que abarquen temas de gran interés del público que ansia nuevas e interesantes informaciones o distracciones. Y así comienzan a perfilarse desde hace algunos años esos nuevos escritores, que utilizan un lenguaje más fresco y adecuado al nuevo mundo del ciber-espacio, la producción de artículos o libros adaptados a las necesidades o deseos de los nuevos lectores. Procuran mostrar el mundo desde una nueva perspectiva, con nuevos diseños de presentación y todo adaptado para cubrir el paisaje del mundo virtual, de una manera que logre captar la atención y atrapar a los nuevos lectores, y si es posible hacerlos adictos a sus escritos en blogs u otros nuevos sistemas de información parecidos.
Conclusión
Es por todo ello, que en la lucha del libro de papel contra el electrónico, apostamos a éste último, que tiende a ganar la partida, pues tiene casi todo a su favor. No obstante, siempre habrán bibliófilos que habrán de añorar el olor de las páginas de un libro físico, el poder sentir su textura, y dejar entre sus páginas distintos marcadores, o también el deseo de marcan con un resaltador alguna frase escrito, o escribir a las orillas de algunas páginas para comentar alguna idea o realizar algún comentario, forrar o empastar el libro a su gusto particular, entre otras cosas. Pero suponemos que esos antiguos hábitos también habrán de conseguir sus sustitutos entre las nuevas tecnologías.