El sol tiene rayos y la luna está rodeada de estrellas.
Ambos iluminan el día y la noche en el recorrido eterno que hacen tratando de alcanzar al otro.
Los mortales se maravillan con los hermosos amaneceres y atardeceres que muestra el Sol de vez en cuando, y con las hermosas caras que nos muestra la Luna.
Cada tanto, en medio de ese recorrido, logran alcanzarse y su amor por el otro es tan puro y precioso que las redes sociales se llenan de imágenes de ese encuentro.
Sin querer, la humanidad casi en su totalidad es fanática de una historia de amor prohibido.
Ambos iluminan el día y la noche en el recorrido eterno que hacen tratando de alcanzar al otro.
Los mortales se maravillan con los hermosos amaneceres y atardeceres que muestra el Sol de vez en cuando, y con las hermosas caras que nos muestra la Luna.
Cada tanto, en medio de ese recorrido, logran alcanzarse y su amor por el otro es tan puro y precioso que las redes sociales se llenan de imágenes de ese encuentro.
Sin querer, la humanidad casi en su totalidad es fanática de una historia de amor prohibido.